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Comprensión de Textos · II. Tipologías Textuales
Capítulo de muestra

Argumentación: Análisis y Producción de Argumentos

14 min· 2.070 palabras· 8 secciones

1Qué es argumentar

Argumentar es dar razones para sostener una afirmación que podría ser discutida. Esa última cláusula es la que define el terreno: no se argumenta sobre lo que nadie pone en duda. «El corazón bombea sangre» no requiere argumentación; «el tamizaje de cáncer de próstata debería ofrecerse a todos los varones mayores de 50 años» sí, porque hay razones en ambas direcciones.

De ahí que la argumentación aparezca en medicina en todos los momentos en que hay que decidir bajo incertidumbre: la discusión de un caso clínico, la lectura crítica de un artículo, la justificación de una conducta terapéutica ante el equipo, la explicación de un riesgo a un paciente. En todos esos actos alguien sostiene algo y ofrece razones — y la calidad de esas razones es lo que se evalúa.

Conviene distinguir tres cosas que suelen confundirse:

Qué haceEjemplo
ExplicarDa las causas de algo que ya se acepta como cierto«La fiebre sube porque las citoquinas actúan sobre el hipotálamo»
ArgumentarDa razones para que se acepte algo que está en discusión«No corresponde indicar antibiótico en este cuadro, porque…»
PersuadirBusca mover a la acción o al acuerdo, con razones o sin ellasUna campaña de vacunación puede persuadir apelando a la emoción

2La estructura del argumento: premisas y conclusión

Todo argumento tiene dos componentes. Las premisas son las razones que se ofrecen; la conclusión es la afirmación que esas razones pretenden sostener. La conclusión no es la que va al final: es la que se apoya en las demás.

Para separarlas hay marcas lingüísticas confiables. Introducen premisas: porque, ya que, dado que, puesto que, en efecto, considerando que. Introducen conclusiones: por lo tanto, en consecuencia, así pues, se sigue que, de modo que, por eso.

Cómo se piensa

La prueba del «por lo tanto»

Cuando las marcas no están —y en los textos académicos con frecuencia no están— sirve una prueba simple: intentar reescribir el pasaje insertando «por lo tanto» delante de cada afirmación. Aquella en la que el conector encaja es la conclusión; las otras son premisas.

Tomemos: «El paciente no presenta fiebre ni exudado amigdalino, y el hisopado rápido fue negativo. No corresponde indicar antibiótico.» Insertar «por lo tanto» delante de la segunda oración funciona; delante de la primera, no. La conclusión es la segunda, aunque el texto no lo señale con ninguna marca.

Muchos argumentos, además, apoyan sus premisas en subargumentos, de modo que la conclusión de uno funciona como premisa del siguiente. Reconstruir esa cadena —qué sostiene qué— es lo que se llama analizar la estructura de un texto argumentativo, y es el paso previo a poder evaluarlo.

3El modelo de Toulmin

El filósofo británico Stephen Toulmin propuso en 1958 un esquema más fino que el par premisa-conclusión, pensado para la argumentación real y no para la lógica formal. Sus seis elementos permiten ver dónde exactamente falla un argumento:

ElementoQué esEn el ejemplo
Tesis (claim)Lo que se sostiene«A este paciente no hay que darle antibiótico»
Datos (grounds)Los hechos en que se apoya«No tiene fiebre ni exudado, y el hisopado dio negativo»
Garantía (warrant)El principio, casi siempre implícito, que autoriza a pasar de los datos a la tesis«Sin criterios clínicos ni confirmación microbiológica, la faringitis se presume viral»
Respaldo (backing)Lo que sostiene a la garantíaLos criterios de Centor y las guías de práctica clínica
Calificador (qualifier)El grado de fuerza con que se afirma«Muy probablemente», «en la mayoría de los casos»
Refutación (rebuttal)Las condiciones en que la tesis no valdría«Salvo que el paciente sea inmunosuprimido o haya tenido fiebre reumática»

Cómo se piensa

La garantía es donde se esconden los desacuerdos

El aporte más útil del modelo es haber aislado la garantía, porque casi nunca se enuncia y es donde suele estar el verdadero punto de discusión. Dos médicos pueden estar de acuerdo en todos los datos de un paciente y llegar a conductas opuestas porque aplican garantías distintas: uno cree que ante la duda conviene cubrir con antibiótico, el otro que ante la duda conviene esperar. Discutir los datos no los va a acercar; lo que hay que poner sobre la mesa es la garantía.

Por eso, al analizar un texto argumentativo, la pregunta más productiva no es «¿son ciertos los datos?» sino «¿qué habría que creer para que estos datos sostengan esta conclusión?». Explicitar esa premisa oculta es, muchas veces, refutar el argumento.

4Tipos de argumento

Cada tipo se evalúa con criterios propios, y conocerlos permite formular la objeción pertinente en vez de una genérica.

TipoCómo funcionaQué hay que preguntarle
De autoridadApela al respaldo de un experto o una institución¿La autoridad es competente en ese tema? ¿Hay consenso entre expertos? ¿Tiene conflicto de interés?
Por generalización (inductivo)De varios casos observados infiere una regla¿La muestra es suficiente y representativa? ¿Se buscaron casos en contra?
Por ejemploIlustra la tesis con un caso concreto¿Es un caso típico o excepcional? Un ejemplo ilustra, no demuestra
Por analogíaSostiene que lo que vale para un caso vale para otro parecido¿El parecido está en lo relevante para la conclusión, o solo en aspectos accesorios?
CausalAfirma que algo produce algo¿Hay secuencia temporal? ¿Se descartaron terceras variables? (Es todo el problema de la causalidad epidemiológica)
DeductivoLa conclusión se sigue necesariamente de las premisas¿La forma es válida y las premisas verdaderas? Ambas cosas hacen falta
Por las consecuenciasDefiende o rechaza algo por lo que provocaría¿Las consecuencias son probables o solo posibles? ¿Se consideraron también las del curso contrario?

Examen

Para el examen

Un argumento deductivo puede ser válido y falso a la vez, y esa distinción se pregunta. La validez es una propiedad de la forma: si las premisas fueran verdaderas, la conclusión se seguiría. La solidez exige además que las premisas efectivamente lo sean. «Todos los antibióticos curan la gripe; la amoxicilina es un antibiótico; por lo tanto, la amoxicilina cura la gripe» es un argumento perfectamente válido en su forma y completamente falso, porque su primera premisa no es verdadera. Válido no significa correcto.

5Falacias

Una falacia es un argumento que parece bueno pero no lo es: su fuerza persuasiva no proviene de las razones que ofrece. Reconocerlas es la contracara práctica de todo lo anterior.

FalaciaEn qué consisteEjemplo
Ad hominemAtaca a quien argumenta en vez de al argumento«Ese estudio no vale, lo firma alguien sin experiencia clínica»
De autoridad mal aplicadaInvoca a un experto fuera de su campo, o a una autoridad sin consensoUn premio Nobel de física opinando sobre vacunas
Falsa causa (post hoc)Toma la sucesión temporal por causalidad«Mejoró después de tomarlo, así que el remedio funcionó» — ignora la evolución natural
Generalización apresuradaExtrae una regla de muy pocos casos«A mis tres pacientes les fue bien con este esquema»
Falso dilemaPresenta dos opciones como si fueran las únicas«O se opera o se resigna a convivir con el dolor»
Hombre de pajaDeforma la posición del otro para refutarla más fácil«Los que piden prudencia con los antibióticos quieren dejar morir a los infectados»
Apelación a la ignoranciaToma la falta de prueba en contra como prueba a favor«Nadie demostró que haga mal, así que es seguro»
Apelación a la tradición o a la novedadJustifica por antigüedad o por modernidad«Siempre se hizo así» / «Es la técnica más nueva»
Pendiente resbaladizaEncadena consecuencias cada vez más improbables«Si aceptamos esto, terminaremos en aquello»
Petición de principioDa por probado en las premisas lo que hay que demostrar«Es eficaz porque funciona»

Cómo se piensa

Detectar una falacia no gana la discusión

Conviene una advertencia, porque el entusiasmo por las falacias produce un vicio propio. Que alguien defienda mal una posición no prueba que la posición sea falsa: un argumento falaz a favor de algo verdadero sigue siendo falaz, y la afirmación puede ser correcta por otras razones. Señalar la falacia refuta ese argumento, no la conclusión.

Y hay un caso especialmente frecuente en medicina: el post hoc. La mayoría de las enfermedades agudas se resuelven solas, de modo que cualquier cosa que se haga antes de la mejoría parecerá haberla causado. Es la razón de fondo por la que existe el grupo control: no para desconfiar del paciente que dice que mejoró, sino porque la sucesión temporal, por sí sola, no distingue el tratamiento de la evolución natural.

6Refutación y contraargumento

Producir argumentos incluye responder a los ajenos. Hay tres maneras legítimas de atacar un argumento, y conviene saber cuál se está usando:

  • Negar una premisa: sostener que alguno de los datos es falso o está mal medido.
  • Negar la garantía: aceptar los datos pero sostener que no autorizan esa conclusión — el ataque más potente, y el que exige haber explicitado la garantía.
  • Ofrecer un contraejemplo: un caso que cumple las premisas y no la conclusión.

A eso se agrega la concesión, que no es una debilidad sino un recurso: reconocer lo que el otro tiene de razón antes de marcar dónde falla («Es cierto que el tratamiento reduce el riesgo relativo; sin embargo, la reducción absoluta es mínima»). Un texto argumentativo académico que no anticipa objeciones se lee como propaganda; uno que las incorpora y las responde resulta más creíble, no menos.

De ahí la estructura habitual del texto argumentativo: introducción con la tesis, desarrollo con los argumentos ordenados de mayor a menor fuerza, un apartado de concesión y refutación de las objeciones previsibles, y una conclusión que reformula la tesis a la luz de lo discutido — no que la repite igual.

Examen

Para el examen

Refutar no es contradecir. Decir «no estoy de acuerdo» o afirmar lo contrario no es una refutación: hay que mostrar dónde falla el argumento del otro — en qué premisa, en qué garantía, o con qué contraejemplo. Es la diferencia entre discutir y disentir, y es lo que se evalúa en una consigna que pide «refutar la postura del autor».

7Trampas de examen

TrampaPor qué confundeAclaración
Creer que la conclusión es la última oraciónSuele estarlo, pero no siempreLa conclusión es la que se apoya en las demás. Puede abrir el texto, y en los textos académicos con frecuencia lo hace
Confundir validez con verdadUn argumento «válido» suena a «correcto»La validez es de la forma; la solidez exige además premisas verdaderas. Un argumento válido puede tener conclusión falsa
Pensar que detectar una falacia refuta la conclusiónSi el argumento es malo, parece que la tesis caeRefuta ese argumento, no la tesis: algo verdadero puede defenderse con malas razones
Confundir explicación con argumentaciónAmbas usan «porque»La explicación da causas de algo ya aceptado; la argumentación da razones para aceptar algo discutido
Tomar la concesión por una contradicciónParece que el autor se desdiceConceder lo que el otro tiene de razón fortalece el texto argumentativo: anticipa la objeción y la responde
Creer que un ejemplo demuestraEs concreto y convenceUn ejemplo ilustra; para demostrar hace falta una muestra suficiente y representativa

8Puntos clave

  • Se argumenta solo sobre lo discutible: dar razones para sostener una afirmación que podría ponerse en duda. Distinto de explicar (causas de algo ya aceptado) y de persuadir (mover a la acción, con razones o sin ellas).
  • Todo argumento tiene premisas y una conclusión; la conclusión es la que se apoya en las demás, no la que va al final. La prueba del «por lo tanto» la identifica.
  • El modelo de Toulmin agrega tesis, datos, garantía, respaldo, calificador y refutación. La garantía casi nunca se enuncia y es donde suele estar el verdadero desacuerdo.
  • Cada tipo de argumento —autoridad, generalización, ejemplo, analogía, causal, deductivo, por las consecuencias— se evalúa con una pregunta propia.
  • Validez es de la forma; solidez exige además premisas verdaderas: un argumento válido puede tener conclusión falsa.
  • Las falacias persuaden sin buenas razones. La más frecuente en medicina es el post hoc, y es la razón de fondo por la que existe el grupo control.
  • Se refuta negando una premisa, negando la garantía o con un contraejemplo. Contradecir no es refutar, y la concesión fortalece el texto en vez de debilitarlo.

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